Principal
Ejercicios
Alimentación
Salud
Reciclaje

Ecología

Reciclaje en casa

Reciclaje: cuidar el planeta empieza en casa

Al reciclar generamos nosotros mismos tres beneficios muy importantes para el medio ambiente:

Reducimos la cantidad de desperdicios: Al reutilizarlos evitamos que los basurales sean cada vez más y más grandes, y la contaminación del ambiente es menor.

Disminuimos la demanda de recursos naturales: Porque al elaborar productos de material reciclado no tenemos la necesidad de obtener la materia prima de la tierra.

Atenuamos considerablemente la energía que se consume en la elaboración de los productos: Se reduce la emisión de dióxido de carbono y otros gases invernadero, porque la elaboración de un producto a partir de materias recicladas consume mucho menos energía que la elaboración del mismo producto a partir de materiales nuevos. Por ejemplo, producir una lata de aluminio a partir de material reciclado consume 20 veces menos que a partir de aluminio extraído de la tierra.

El primer paso para poner nuestro plan de reciclaje en marcha es informarnos acerca de dónde podemos dejar los residuos reciclables. Averigua en la municipalidad de tu ciudad dónde han ubicado los contenedores o dónde se encuentran los centros de reciclaje.

Después, tenemos que elegir un lugar en la casa donde acumular estos desechos y las vamos a clasificar en tres recipientes distintos. Te sugerimos que los identifiques con los mismos colores que se usan en los contenedores municipales y alrededor de todo el mundo:

• Recipiente AZUL: para papel y cartón. Por ejemplo los cuadernos que ya no te sirvan, las revistas que ya leyeron o los diarios viejos.
• Recipiente VERDE: para los residuos de vidrio, como botellas y frascos. Tienen que estar sin tapa y vacíos. Para reducir los olores, enjuágalos antes de desecharlos
• Recipiente AMARILLO: para metal, plástico y tetrabrik. Por ejemplo, las latas de conserva o de gaseosa, las botellas de bebidas y las cajas de leche o jugo.
• Si hay algo que no sabes en qué recipiente desecharlo, déjalo aparte y llévalo a un centro de reciclaje, que ahí van a saber bien qué hacer y van a estar muy agradecidos por tu colaboración.

Ayudar con el reciclaje desde nuestra propia casa es un pequeño cambio para nosotros y un aporte enorme para el cuidado del mundo. Por ejemplo, al reciclar una tonelada de papel, salvas 25 árboles, reducís 30 kilos de dióxido de carbono y evitas el uso de 26.000 litros de agua y 4.000 kWh de energía, ¡lo que equivale a mantener una lamparita de 60 W prendida durante 7 años y medio!

Fuente: argentina.aula365.com/ecologia/yo.../default.aspx?...